VIENE DE LEER MÁS Para dejarlo claro, una tasación que asigne al inmueble una valoración de 100, el préstamo no debe de exceder de 80. Los bancos y las cajas de ahorro como cedían el préstamo a un tercero y le traspasaban el riesgo les importaba entre poco y nada la solvencia del deudor, lo que les importaba era la cuantía del préstamo. Cuanto mayor era la tasación, mayor era el préstamo y consecuentemente mayor era la titulización que era el negocio que hacia expansionar a la banca.

Los bancos sabían que las tasaciones estaban desproporcionadas sobre el valor del inmueble en garantía por lo que les era necesario cubrir esta desproporción en caso de impago. ¿Sabéis con qué? Con los inmuebles de los avalistas. Las desproporcionadas tasaciones que se han hecho están directamente relacionadas con los avales requeridos.